Pues descubrí que mi abuela no se llamaba María, sino María Clementina.

Que a mi abuelo le faltaba un cacho de dedo (desde antes de que yo naciera)

Que mi primo Fernando tenía un segundo nombre de 8 letras.

Descubí que la palabra gozones no existía (pues en verdad hablaba de goznes)

Que los celos no equivalen a amor, sino a posesión.

Que por desgracia, a veces da igual que conozcas la realidad porque eres incapaz de cambiarla.

Descubrí que los sueños no siempre se cumplen

Que mi madre tenía tres nombres

Que las personas cambian y tanto que los amigos pueden llegar a convertirse en enemigos

Descubrí a Homero en la Odisea

Descubrí que era la única de las nietas (y de las hijas) que no lleva el María en su nombre.

Descubrí que para mi abuela los ecolgistas eran verdes por fuera y rojos por dentro.

Descubrí muchas cosas más, pero de esas, ahora mismo no me acuerdo