Decir la verdad no siempre es fácil, sobre todo en ciertas ocasiones, con ciertas personas y principalmente cuando significa reconocer que nos hemos equivocado, que hemos fallado.

Bueno pues hoy le he reconocido a alguien una pequeña falta que había cometido, y me siento mejor (no porque no se haya enfadado mucho) sino porque ya no me siento una perra mentirosa.

La cuestión es que aunque cueste decir la verdad, es lo mejor que se puede hacer