Ya falta poco para que este día se acabe, y hoy es el comienzo de mis 23 primaveras.

El día se presentaba insulso y anodino, tenía que trabajar y mi hermana trabajaba hasta tarde, MI novio también trabajaba y una amiga mía se iba de Sevilla, las expectativas no eran buenas, la verdad.

Me fui a despedir de mi amiga y resultó que era un pretexto para darme una fiesta sorpresa. En ella me regalaron un vale para pasar un día en unos baños árabes.

La verdad es que me da verguenza, a mis amigas de la facultad las quiero mucho, pero reconozco que tengo una barrera con las personas, me cuesta salirme de unos roles determinados, me cuesta abrirme a ellas, y en general a las personas.

Eso es lo que engaña de mi, incluso a mi misma. Parezco un libro abierto y sin embargo hay hojas pegadas, frases al revés, códigos que son difíciles de descifrar incluso para mi, de ahí mis contradicciones.

¿Cómo explicarles que no me siento cómoda en traje de baño con ellas? ¿Cómo decírselo si yo misma me doy cuenta de que es ridículo y aun asi me bloquea?

¿Por qué no soy capaz de hacer las cosas bien con las personas a las que quiero?

A todas las personas que se han acordado de mi, a Elena, Cristina, Miriam, MAri Carmen, Ruth, Fernando, Kisko y a mis niños, María, Jose MAría y Víctor, a mi familia, a mi hermana, a mi novio, a las personas que en estos 23 años han pasado por mi vida. LAs que me hicieron daño y las que me quisieron sin ambos tipos no sería quien soy.

Espero que lleguen pronto los 24 porque el 23 me parece un número muy feo.