Respiro y cierro los ojos unos instantes antes de entrar, sé que estás alli y pensar que te voy a ver hace que mi estómago se encoja.

Entro y te busco con la mirada, tú estás ajeno a mis sensaciones, pero eso se acaba, esta noche.

Me acerco, voy a saludarte y te doy un beso de amiga, y después me acerco lentamente a tu cuello, aspiro profundamente y acerco mis labios a tu oido para dejarte claro que me encanta el olor de tu colonia. Te pregunto el nombre, para no dejarte que me lo digas, para jugar a averiguarlo y me pego a ti y mientras se te eriza el cuerpo pienso em el fatídico día en que descubrí que a mi lo que me gusta es la emoción de la caza.