La muerte es el fin, da igual que creas en otra vida o no. Esa persona y las que la querían no volverán a estar juntas como antes nunca. Esa relación, de cuando estaban todos vivos, se pierde.

Cuando la muerte se lleva a alguien que quieres mucho, lo único que queda es dolor, que pasa, se mitiga, pero que está ahí. Es como cuando te rompes un hueso y te duele cuando cambia el tiempo.

¿Qué hacer cuando te sientes desamparada? ¿Qué hacer cuando comprendes que tu amor no puede salvar a las personas?