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sábado 18 febrero 2006

Guerras populares y guerras impopulares

Ahora que parece que he superado mi bloqueo creativo vamos a hablar de algo antiguo pero que me llama profundamente la atención.

Cuando EE. UU invadió Afghanistan nadie se manifestó contra la guerra, bueno casi nadie y lo digo con conocimiento de causa, porque yo sí fue a las manifestaciones. Pero con la guerra de Irak la gente se volcó, la gente se enorgullecía de ir. ¿Por qué? Porque molaba decir que estabas en contra.

Yo me manifesté contra la guerra de Afghanistán porque me parecía que no se iba a solucionar nadaa, se iba a lograr popularidad y ya de paso resevas de gas.

Se dijo que se iba a liberar al país de los Talibanes, me río. Durante años, y años y más años ONG´s denunciaron lo que pasaba en este país, de nuevo olvidado y nadie, ningún país hizo nada. Pero tras los atentados del 11-S llegó la oportunidad para explotar este país, las personas estaban conmocionadas, querían justicia o venganza. Se invadió un país para atrapar un terrorista y no se atrapó, pero ya hay un gaseoducto ¿verdad?

Si fuéramos a Afghanistan estoy segura de que veríamos a muchas mujeres todavía con burka, veríamos un pueblo que vive miserablemente, que lo único que ha cambiado es que ahora tienen menos gas.

El doble rasero

Me toca lo que no me tiene que tocar lo que se está formando a cuenta de Irán y la bomba atómica. ¿Por qué está mal que la tenga Irán y no Corea? A mi personalmente me asusta más Corea, básicamente porque ya la tiene y de aquí a que Irán la tenga pueden haber pasado muchas cosas en el mundo.

Me da a mi en la nariz que se trata de la doble moral. Hablamos de que está bien que EE. UU. y Francia tengan armas nucleares y no que países tercermundistas las tengan. Sólo quiero recordar que fueron los EE. UU. quienes tiraron las bombas atómicas hace poco más de medio siglo, no Irán, no Irak.

Si se ofreciera un discurso coherente no habría ningún país en el mundo con armas nucleares. Al no haber un discurso coherente a mi me da por mal pensar y llegar a la conclusión de que dime qué país eres, y te diré si puedes o no tener armas.

¿Qué me pasa doctor, o doctora?

Ultimamente no sé que me pasa pero me cuesta escribir. Será el tiempo, o que mi gata me incordia, o simplemente seré yo.

Sé que soy un poco intensa y que me repito mucho, pero bueno, nadie dijo que yo era perfecta.

El problema es que tengo millones de ideas pero luego no soy capaz de plasmarlas, quizás porque estoy perezosa y no me apetece ponerme a pensar.

La verdad es que llevo unos días muy rara, empiezo a creer que los libros de autoayuda funcionan, o al menos los de Jorge Bucay.

Después de leerme "El Camino de ls Lágrimas" me he leído "Déjame que te cuente" y me he quedado maravillada, sobretodo con un cuento en concreto que no voy a explicar aqui porque sería quitarle encanto. Pero lo importante es que creo que estoy cambiando, que después de un año de sufrimiento empiezo a ver algo de luz en un túnel que parecía no tener fin.

Estoy tomando las riendas de mi vida, cosa paradójica porque nunca me había ido tan mal en la carrera, pero... Lo importante es que me voy sintiendo mejor. Sigo sin saber qué voy a hacer con mi vida cuando termine la carrera, sigo muerta de miedo porque no sé si alguien verá mis cualidades y me contratará pero confío en mi. Sé que puedo sobrevivir, ya me lo he demostrado a mi misma. Es hora de que disfrute un poco de la vida, de quitarme estas telarañas de tristeza. También es hora de que cierre capítulos de mi vida, aunque me asuste, pero tengo fuerzas, o al menos eso creo.