Porque sus padres no se han encargado de inculcarles el hábito cuando podían. Con 5 años se pueden inculcar hábitos con catorce es un poco más complicado.

Cuando realicé unas prácticas en un colegio de Alcalá de Guadaíra (Sevilla) me quedé negativamente sorprendida cuando descubrí al intentar hacer una actividad que más de la mitad de mis alumnos y alumnas de tercero de primaria no conocían cuentos. Es más cuando les pregunté si sus padres no les leían cuentos me dijeron que no. ¿Qué se puede esperar ante realidades tan demoledoras?

A mi, mi madre se sentaba en mi cama cuando no sabía leer y me leía cuentos, y aun siendo pequeña me empezó a leer libros, todas las noches unas páginas. Estoy convencida que eso es lo que me ha convertido en una persona a la que le gusta leer. Quizás podría leer más o cosas de más calidad, pero al menos leo. No sería quien soy sin "El Coyote" de Mayorquí, "La Casa de Bernarda Alba" de Lorca o sin Gustavo Adolfo BEquer.

En mi casa hay muchos libros, y siempre los ha habido, he podido leer de casi todo, mi madre me animaba a tener siempre un libro entre las manos. Y así con 13 años me leí la Odisea.

La televisión es un factor en contra. Como dejamos a los niños y niñas que la vean solos y horas y horas pues nuestra juventud no está acostumbrada al esfuerzo de leer. ¿Para qué leer si en la tele lo hacen todo por mi?

¿Cómo fomentar la lectura?

No es fácil, pero es una cuestión de hábitos. Yo creo que lo principal es buscar libros que aunque no sean obras de arte les "enganchen" y cuando ya les guste el tema de la lectura orientar sus lecturas hacia cosas más serias.

Opino que, al menos en España, los padres y madres han hecho una dejación de funciones. La escuela no puede luchar sola, los progenitores son los que deben en casa sembrar la semilla que la escuela debe regar.