Te quiero, si esa palabra para mí tiene sentido es porque tú la has llenado de significado.

Date cuenta de que has llenado mi corazón de ilusiones y de miedo, de esperanzas e inseguridades. No se como brotó, ni cuál fue la razón. Sólo sé que ahora mi mente vuela hacia ti deseando lo que jamás tendré: a ti.

No me mires con lastima, no me arrepiento de este bello sentimiento que ha nacido muerto, en una tierra yerma, estéril, sin posibilidad de brotar. Tú jamás me querrás y yo sin embargo te amo como jamás nadie lo hizo.

Es el sentimiento más puro porque nació del corazón más cruel y a la vez más sincero.

Te asusto porque soy diferente, porque en mi se mezcla la niña y la mujer. La tristeza y la alegría.

Quiéreme dicen mis ojos mientras mi boca te obliga a odiarme. Lo sé, te perdí, te perdí por una estupidez, pero la vida se pierde por menos.

Ahora yazco muerta, y tú, a mi lado me pides que no te deje, que no abandone este lugar de luminosas sombras pero es tarde. Jamás me demostraste tu querer, sólo ahora que nada soy y que en polvo me convierto ya.

Mi amor en su momento nada significó, ahora aprende a vivir sin mi cariño.