Léeme los labiosLéeme los labios

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lunes 9 enero 2006

Esto y aquello

Iba caminando por la calle, sintiendome desgraciada porque a veces me pierdo entre tanto pensar que no lograré mis sueños y vi al pobre de mi barrio.

El señor sin hogar de mi barrio si fuera aseado y con ropa limpia parecería un abuelete, pero es pobre y está tirado en la calle y la mayor parte de la gente pasa de él.

Al verle me di cuenta de lo afortunada que soy. Me quejo por trabajar y estudiar pero al menos puedo trabajar y estudiar.

Cuando anduve unos pasos me giré y le di un euro. No creo que con eso se vaya a un hotel, pero quizás se compre unos cigarros, o quizás una cerveza, o algo que a lo mejor le hace sentir un 0´01% mejor. A lo mejor me he equivocado, pero en lo que no me equivoco es que nadie debería tener que vivir en la calle. ¿Y si fuera nuestro abuelo? ¿Y si fuéramos nosotros/as?

He visto la luz... de la televisión

Esta mañana después de dejar a la niña que cuido me he puesto a estudiar y en un momento dado he puesto la televisión.

Lo que he visto me ha sobrecogido el alma. Eran unas imágenes de una ccidente de tráfico. Un automovil volcado en una especie de acequia. Muchos testigos tratando de sacar a la gente del coche y por último cuando los sacan unas personas tratando de reanimar al conductor.

La visión de ese cuerpo inerte, tendido entre unos matajos me ha hecho llorar. Lloro porque soy tonta, pero también lloro porque me doy cuenta de que la gente no piensa que el automovil es un arma. Como la mayoría de los objetos humanos depende de en que manos está es bueno o malo.

Lloré esta mañana por una vida sesgada, por unos padres, unos hermanos, una pareja que no volverá a ver sonriendo a ese chico que se quedó entre unos matojos